Acaso para haber situación tiene que haber una mínima coordinación de percepciones. Un mínimo: dos cuerpos se afectan. ¿Es necesario que haya afectos compartidos? ¿Es necesario que el encuentro les produzca la misma sensación a ambos? Si estamos dando una vuelta en auto “juntos” pero cada uno tiene su cabeza en un universo distinto, ¿es una situación? Tal vez si dos cuerpos se afectan no es tan relevante cómo cada cuerpo toma autoconciencia de esa afección. Por ejemplo: vienen dos tipos caminando, casualmente al lado, cada uno pensando en otra cosa, caminan juntos diez metros y sin notarlo van acercándose porque está bueno el calorcito. Esa cosa que los afecta a los dos coordina el estado de los cuerpos, en un mínimo, y arma una temporalidad.
Pero, ¿es posible llamar a ese mínimo situación? La hipótesis es que para hablar de situación tiene que haber una sensibilidad coordinada. Quizá, a situaciones más complejas, como ésas en las que se producen ideas compartidas, se llegue por una intensificación de esa coordinación. Pero una situación no nace de un acto de conciencia, sino que habilita actos de conciencia, no es sólo producto de una operación sino que habilita operaciones. El cuerpo es afectividad y hay líneas moleculares, por lo que un olor que entra en mi cuerpo, aún sin que concientemente lo note, puede desencadenar un proceso que desemboque en que pueda resolver un gran problema que tenía. Desde esta perspectiva, por supuesto, casi podríamos decir que no hay “no situación”, pero esta idea nos permite pensar que nunca estamos en una nada de trabajo, en una nada de deseo.Cada uno de nosotros enfrenta una fragmentariedad presente con estrategias arbitrarias individuales, y cada vez que en esa pragmática tan caprichosa que es la vida de cada uno hay coordinación con otro, se abre un posible de situación. Ahí estamos en una definición más exigente. Entonces, hay situación cuando hay coordinación de sensaciones y virtualidad de ligadura. Cuando la presencia del otro altera alguna expectativa, se abre una posibilidad.
domingo, 13 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario